¿Cuánto consume una refrigeradora en Guatemala?
De Q40 a Q120 al mes según el tamaño, la edad y la tecnología. La diferencia entre una vieja y una moderna paga la nueva en pocos años.
Una refrigeradora moderna de 14 pies cúbicos consume alrededor de 35 kWh al mes. Con la tarifa de EEGSA eso son Q53 mensuales, o Q636 al año.
Ese número cambia bastante según tres cosas.
Por tamaño
| Capacidad | kWh/mes | EEGSA | DEORSA | Al año (EEGSA) |
|---|---|---|---|---|
| 7 pies³ | 23 | Q35 | Q47 | Q420 |
| 9 pies³ | 26 | Q39 | Q54 | Q468 |
| 11 pies³ | 30 | Q45 | Q62 | Q540 |
| 14 pies³ | 35 | Q53 | Q72 | Q636 |
| 18 pies³ | 41 | Q62 | Q84 | Q744 |
| 22 pies³ | 47 | Q71 | Q97 | Q852 |
| 25 pies³ (side by side) | 52 | Q79 | Q107 | Q948 |
El consumo no crece proporcional al tamaño: una de 25 pies no consume el triple que una de 9. El motor y el aislamiento se aprovechan mejor en las grandes.
Aun así, una side by side con dispensador consume casi el doble que una normal de 14 pies. Si estás dudando entre las dos, esa diferencia son Q312 al año.
Por tecnología
Inverter. El compresor modula su velocidad en vez de apagar y prender. Consume alrededor de 22 % menos que uno convencional del mismo tamaño. En una de 14 pies, son unos Q140 al año de diferencia.
No-frost. Evita que se forme escarcha. Eso importa porque el hielo acumulado actúa como aislante entre el aire y el serpentín: el equipo tiene que trabajar más para lograr lo mismo. Una refrigeradora con escarcha acumulada puede consumir un 12 % más.
Con dispensador de agua y hielo. Suma consumo: hay una zona de la puerta que se mantiene fría aparte y un motor para el hielo.
Por edad
Este es el factor que más pesa y el que menos se toma en cuenta.
Una refrigeradora de más de diez años puede consumir el doble que una moderna equivalente. Las razones se acumulan:
- El compresor perdió eficiencia
- El aislamiento se degradó
- Los empaques de la puerta ya no cierran hermético
- Si no es no-frost, seguramente tiene escarcha acumulada
Una de 14 pies vieja puede andar en 70 kWh al mes (Q106) contra los 35 kWh (Q53) de una nueva. Son Q636 al año de diferencia — en cinco años, Q3,180, que es más de lo que cuesta una refrigeradora nueva de ese tamaño.
Cómo saber si la tuya está gastando de más
Tres pruebas que podés hacer hoy:
La prueba del billete. Cerrá la puerta con un billete a medio meter. Si sale sin resistencia, los empaques ya no sellan y está entrando aire caliente todo el día. Cambiar los empaques cuesta bastante menos que una refrigeradora nueva.
Mirá si hay escarcha. Si no es no-frost y tiene una capa de hielo de más de medio centímetro, descongelala. Repetilo cada vez que se acumule.
Tocá los costados. Es normal que estén tibios — ahí pasa el refrigerante caliente. Si están calientes al punto de incomodar, el equipo está trabajando forzado.
Dos cosas gratis que bajan el consumo
Limpiá el serpentín. La rejilla negra de atrás o de abajo acumula polvo. Cuando se tapa, el equipo no bota bien el calor. Pasarle la aspiradora cada seis meses baja el consumo entre 5 y 10 %.
Dejale espacio. Necesita al menos 5 cm libres atrás y a los lados para que circule el aire. Encajonada contra la pared trabaja más.
Y una que no cuesta nada: no la pongas al lado de la estufa ni donde le dé el sol. Cada grado extra de ambiente es trabajo extra para el compresor.
Cómo calculamos estas cifras
El consumo se estima a partir del volumen del equipo, con una base fija más un componente proporcional a los pies cúbicos. Ese modelo se calibró contra los consumos que declaran los fabricantes para los formatos que se venden en Centroamérica, y se ajusta si el modelo es inverter o si no es no-frost.
Las tarifas son las que publica la CNEE: EEGSA Q1.51, DEORSA Q2.06 y DEOCSA Q2.12 por kWh.
Es una estimación, no una medición: sirve para comparar modelos entre sí y para entender el peso de la refrigeradora en tu recibo.
En el comparador, cada refrigeradora trae su consumo estimado al lado del precio. Y si querés ver el cuadro completo de tu casa, la calculadora del recibo te arma el desglose.